Historia
El tostado especial de pollo tiene sus raíces en la provincia de Buenos Aires a mediados de la década de 1940, cuando los cafés de la zona de San Telmo comenzaron a experimentar con carnes asadas para ofrecer opciones más económicas que el clásico milanesa de ternera. La llegada masiva de inmigrantes italianos y españoles trajo consigo la costumbre de servir pan con embutidos y carnes frías, mientras que la influencia de los trabajadores ferroviarios del interior popularizó la combinación de pan, pollo y salsa en los vagones. Con el tiempo, el plato se adaptó a los gustos de los trabajadores del puerto, que añadieron tomate fresco y queso fundido para contrarrestar la humedad del clima húmedo. En los años 70, la expansión de la cadena de comida rápida argentina incorporó la mayonesa casera, y el “tostado especial” se consolidó como una opción premium en los menús de los barrios populares.
Ingredientes
- Pan de molde (rebanadas de 12 cm): 2 unidades (≈ 80 g)
- Pechuga de pollo sin piel: 150 g
- Sal gruesa: 3 g
- Pimienta negra molida: 1 g
- Ajo en polvo: 0,5 g
- Aceite de oliva: 15 ml
- Tomate fresco (maduro, sin semillas): 50 g, en rodajas finas
- Queso provolone (rebanado, 30 % grasa): 30 g
- Mayonesa casera: 20 g
- Hojas de lechuga criolla: 15 g
- Pimentón dulce (para espolvorear): 0,2 g
Preparación
1. Marinar el pollo: en un bol, mezclar la pechuga con la sal, la pimienta y el ajo en polvo. Dejar reposar 10 minutos.
2. Cocinar el pollo: calentar el aceite en una sartén a fuego medio‑alto. Dorar la pechuga 4 minutos por lado, hasta que alcance 74 °C en el centro. Retirar y dejar reposar 5 minutos; luego cortar en tiras finas.
3. Tostar el pan: colocar las rebanadas de pan en la misma sartén, con la cara interna ligeramente untada con mayonesa. Tostar 1 minuto por lado, hasta que quede dorado y crujiente.
4. Armar el tostado: sobre la rebanada inferior, disponer una capa de lechuga, seguida de las tiras de pollo, las rodajas de tomate y el provolone. Espolvorear el pimentón y cerrar con la otra rebanada de pan.
5. Derretir el queso: si se prefiere el queso más fundido, colocar el sándwich armado en la sartén a fuego bajo 30 segundos, tapado, para que el provolone se derrita sin que el pan se humedezca.
6. Servir: cortar el tostado a la mitad en diagonal y acompañar con papas fritas o una ensalada verde.
Variantes
- NOA (Noroeste Argentino): en Salta y Jujuy se sustituye el provolone por queso de cabra y se agrega ají molido a la mayonesa. Además, el tomate se reemplaza por salsa de tomate asada con comino, lo que aporta un toque ahumado.
- Litoral: en la zona del litoral, el pollo se marina con jugo de limón y orégano, y se incorpora una capa de queso mozzarella en lugar de provolone. Se acompaña con hojas de rúcula y se sirve con una salsa criolla (cebolla, pimiento rojo y vinagre).
- Patagonia: se utiliza pan de campo integral y se añade una cucharada de chimichurri sobre la lechuga, mientras que el queso se cambia por requesón fresco.
- Córdoba: la versión cordobesa incluye una capa de jamón cocido y se cubre con una ligera capa de salsa rosada (mayonesa + ketchup).
- Buenos Aires urbano: la receta clásica mantiene el provolone y la mayonesa, pero se puede enriquecer con una rodaja de huevo duro y unas aceitunas negras picadas.
Cada variante conserva la estructura básica del tostado (pan, proteína y acompañamiento), adaptándose a los productos locales y a los gustos regionales. Esta flexibilidad explica por qué el plato sigue siendo un referente de la comida rápida casera en todo el país.