Historia
Las tortitas negras son un emblema de la panadería argentina, surgidas cuando la ola migratoria europea del siglo XIX cruzó el Río de la Plata.
¿Te imaginás a los italianos y españoles, cargados de recetas familiares, instalándose en los barrios de Buenos Aires y Córdoba, y adaptando sus panes a la harina y el azúcar locales? Así nació un juego de sabores que terminó en la masa oscura y aromática que hoy conocemos.
Una teoría sitúa su origen en la provincia homónima, donde la influencia ibérica y la italiana se entrelazaron con la costumbre del “pan dulce”. Los archivos no entregan una fecha exacta; solo quedan los murmullos de los horneadores de antaño, que narran cómo la masa ganó su color profundo al combinar levadura, manteca y azúcar negra.
Ingredientes
Para hacer tortitas negras, necesitás:
* 500 g de harina de trigo
* 250 g de azúcar
* 150 g de manteca
* 100 g de leche
* 20 g de levadura seca
* 1 huevo
* 1 cucharadita de sal
* Azúcar negra para el glasé
Preparación
1. En un bowl grande, juntá harina, azúcar y sal.
2. Incorporá la manteca y trabajala con la mano hasta que la mezcla recuerde a pan rallado.
3. Verté la leche, el huevo y la levadura; amasa hasta lograr una masa lisa y elástica.
4. Dedica diez minutos a la masa, dejándola reposar una hora para que doble su volumen.
5. Calentá el horno a 180 °C.
6. Dividí la masa en ocho o diez porciones, formá bolitas y acomodálas en una bandeja.
7. Hornea entre veinte y veinticinco minutos, hasta que la superficie se torne dorada.
8. Tras enfriar diez minutos, cubrí con glasé de azúcar negra y dejá que el dulce se asiente.
Variantes
En el NOA (Noroeste Argentino) se le añaden frutas secas y especias, generando un matiz más dulce y aromático. En la zona del Litoral, el toque típico incluye dulce de leche y crema, lo que vuelve la tortita más rica y cremosa.
Córdoba prefiere una pizca de canela y azúcar moreno, creando una combinación que resalta en cada bocado. Mientras tanto, en Mendoza se incorpor