Cebar el mate correctamente es un arte que todo argentino aprende desde la infancia pero que tiene reglas no escritas que se transmiten de generación en generación. El proceso ideal: llenar el mate con yerba hasta dos tercios, inclinar el mate 45° para que la yerba se apoye en un lado, insertar la bombilla en el lado sin yerba, verter agua caliente (entre 70-80°C, NUNCA hirviendo) por la zona sin yerba para no quemarla, y comenzar a cebar. El cebador siempre ceba primero para "despertar" la yerba y beber los primeros mates (más amargos). El ritmo de cebado es parte del ritual social.








