Historia
La salsa de tomate casera tiene sus raíces en la cocina mediterránea, específicamente en la región de Italia y Grecia. Con la llegada de los inmigrantes italianos y españoles a la Argentina, esta salsa se convirtió en un componente fundamental de la gastronomía local. La salsa de tomate casera argentina se moldeó a partir de las tradiciones culinarias de estos inmigrantes, quienes trajeron consigo sus recetas y técnicas de preparación.
En la región del NOA (Noroeste Argentino), la salsa de tomate casera se prepara con tomates frescos y secos, mientras que en el Litoral, se utiliza más comúnmente el tomate fresco. La salsa de tomate casera se convirtió en un acompañamiento esencial para platos como la milanesa, el choripán y la pasta.
Ingredientes
Para preparar la salsa de tomate casera, necesitarás:
- 500g de tomates frescos
- 3 dientes de ajo
- 1/4 taza de albahaca fresca picada
- 1/2 taza de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
Preparación
1. Lava los tomates y sécalos con papel toalla.
2. Pela los tomates y córtalos en cubos pequeños.
3. En una sartén, calienta el aceite de oliva a fuego medio.
4. Agrega los dientes de ajo picados y cocina durante 1-2 minutos, hasta que estén fragantes.
5. Agrega los cubos de tomate y cocina durante 10-15 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que la salsa esté espesa y los tomates estén suaves.
6. Agrega la albahaca picada y cocina durante 1 minuto más.
7. Sazona con sal y pimienta al gusto.
Variantes
En la región de Cuyo, se agrega comino y pimentón a la salsa de tomate casera, lo que le da un sabor único. En la región de la Pampa, se utiliza más comúnmente el tomate seco, lo que da una salsa más intensa y concentrada. En el NOA, se agrega ajo asado a la salsa, lo que le da un sabor más profundo y ahumado.