Historia
La dona casera glaseada, ¿un postre argentino por casualidad? Tiene sus raíces en la tradición europea, específicamente en la repostería alemana y austriaca. Con la inmigración masiva a Argentina en el siglo XIX, estas recetas se fusionaron con las costumbres locales, dando lugar a variaciones únicas (¿quién podría haber imaginado semejante sinergia?). La dona se convirtió en un clásico de la panadería argentina.
Ingredientes
Para hacer donas caseras glaseadas necesitarás:
- 500g de harina de trigo
- 10g de sal
- 10g de azúcar
- 15g de levadura seca
- 350ml de leche tibia
- 1 huevo
- Aceite para freír
Y para el glaseado:
- 200g de azúcar en polvo
- 2 cucharadas de leche
- 1 cucharadita de vainilla.
Preparación
Mezcla la harina, la sal, el azúcar y la levadura en un bol grande. Agrega la leche tibia y el huevo, mezcla hasta obtener una masa homogénea. Amasa durante 10 minutos, ¿qué sentirás cuando la masa esté suave y elástica? Deja reposar la masa en un lugar cálido durante 1 hora. Luego, precalienta el aceite en una sartén profunda a 180°C, amasa la masa nuevamente y corta donas con un molde. Fríe las donas durante 2 minutos por lado. Para el glaseado, mezcla el azúcar en polvo, la leche y la vainilla. Sumérgelas en el glaseado y colócalas en una bandeja.
Variantes
En la región del NOA, un toque de canela o vainilla es común en el glaseado, mientras que en el Litoral, se prefieren los glaseados de chocolate (¿será el chocolate el verdadero rey?). En algunas provincias, se agregan frutas secas o nueces a la masa para darle un toque gourmet. La dona casera glaseada, un postre que viaja por Argentina, adaptándose a cada región, cada sabor, cada preferencia.






