El ají de gallina, un plato emblemático de la gastronomía peruana, tiene su origen en la época colonial.
¿Quién no ha disfrutado de su deliciosa salsa hecha con ají amarillo?
Le da un sabor único y picante.
Se come generalmente como plato principal, acompañado de arroz blanco y papas hervidas - una combinación clásica.
(Quizás sea el pollo cocido del día anterior lo que le dio origen).
Un consejo para preparar este plato es utilizar ají amarillo fresco y de buena calidad, ya que esto dará un sabor más intenso y auténtico a la salsa.
No sobre cocinar el pollo es clave, para que quede suave y jugoso.
Así, el ají de gallina se encuentra en la mayoría de los restaurantes peruanos y es considerado un clásico de la gastronomía nacional.
Su sabor y textura son únicos, lo que hace que sea un plato que vale la pena probar, te lo aseguro.








