Historia
El origen de los panqueques con dulce de leche se remonta a la llegada masiva de inmigrantes europeos a la Río de la Plata a fines del siglo XIX. Los franceses trajeron la "crêpe" y los italianos sus "frittelle"; ambos platos se adaptaron a los ingredientes locales. En las chacras del interior, los gauchos empezaron a mezclar la masa básica con la leche que producían y a acompañarla con el dulce de leche, que surgió de la leche de vaca sobrante en la zona de la provincia de Buenos Aires a principios del siglo XX. La combinación se popularizó rápidamente en los cafés de la capital, donde se sirvió como merienda rápida para obreros y estudiantes. Con el tiempo, la receta se difundió a todo el país, incorporando matices de cada región.
Ingredientes
- Harina 00: 250 g
- Huevos: 2 unidades (tamaño mediano)
- Leche entera: 350 ml
- Manteca derretida: 30 g
- Azúcar: 1 cucharada (aprox. 15 g)
- Sal: 1 pizca
- Dulce de leche (industrial, de 12 % grasa): 300 g
- Aceite vegetal para la sartén: 1 cucharada (aprox. 15 ml)
Preparación
1. En un bol grande, tamizá la harina junto con la sal y el azúcar.
2. Batí los huevos y agregálos a la harina, mezclando con una varilla hasta que no queden grumos.
3. Incorporá la leche poco a poco, batiendo constantemente para lograr una masa líquida y homogénea.
4. Añadí la manteca derretida y mezclá hasta integrar bien. La masa debe quedar con la consistencia de una crema ligera.
5. Dejá reposar la mezcla 10 minutos a temperatura ambiente; así la harina absorbe el líquido y los panqueques quedan más esponjosos.
6. Calentá una sartén antiadherente a fuego medio y untá una fina capa de aceite con una servilleta.
7. Vertí un cucharón (≈80 ml) de masa en la sartén y girá la olla para cubrir toda la superficie.
8. Cociná el panqueque 1‑2 minutos por cada lado, hasta que los bordes se despeguen y la superficie esté dorada.
9. Apilá los panqueques en un plato, bañalos generosamente con el dulce de leche y servilos calientes. Podés acompañarlos con un toque de fruta fresca o una espolvoreada de azúcar impalpable.
Variantes
- NOA (Noroeste Argentino): se sustituyen 50 g de la harina por harina de maíz y se agrega una cucharadita de ají molido a la masa. El dulce de leche se reemplaza por dulce de leche de cabra, que aporta un sabor más intenso.
- Litoral: se incorpora coco rallado a la masa (30 g) y se sirve con dulce de leche mezclado con una cucharada de leche de coco. En algunos pueblos se añaden rodajas de plátano frito como relleno.
- Cuyo: se agrega una cucharadita de polvo de hornear para obtener panqueques más inflados y se acompaña con dulce de leche de membrillo, típico de la zona.
- Patagonia: la masa lleva un toque de harina de trigo sarraceno y se sirve con dulce de leche mezclado con frutos del bosque (arándanos o frambuesas).
- Buenos Aires urbano: la versión clásica se sirve con una capa fina de manteca derretida antes del dulce de leche, y se acompaña con una bola de helado de vainilla.
Estas variantes muestran cómo cada región adapta la receta base a sus recursos y tradiciones, manteniendo la esencia del panqueque como vehículo de la dulzura argentina.