Historia
El guiso de lentejas argentino tiene sus raíces en el siglo XIX, en la zona norte de la provincia de Buenos Aires. Allí, los colonos europeos, en su mayoría italianos y españoles, se enfrentaron a la escasez de carne. ¿Qué hicieron? Simplemente, se valieron de la lenteja, un cultivo mediterráneo, y la mezclaron con chorizo y panceta importados. Así nació un plato sustancioso y barato. Con el paso de los años, la receta se expandió al interior del país, incorporando ingredientes locales como la cebolla de la Pampa y el pimentón de la Patagonia. Y esto, (me pregunto), ¿no es acaso un reflejo de nuestra identidad como pueblo?
Los guisos de lentejas se convirtieron en un elemento básico de las comunidades rurales. Hoy, se sirven en hogares y restaurantes de todo el territorio. ¿Qué secreto hay detrás de su longevidad? Tal vez sea la capacidad de adaptarse, de incorporar sabores y técnicas de aquí y de allá.
Ingredientes (para 4 personas)
- 400 g de lentejas pardinas (previamente remojadas 12 h)
- 200 g de panceta ahumada, cortada en cubos
- 150 g de chorizo argentino, cortado en rodajas
- 1 cebolla grande (≈200 g), picada
- 2 dientes de ajo, picados
- 1 zanahoria mediana (≈100 g), cortada en cubos
- 1 puerro, solo la parte blanca, en rodajas
- 1 tomate maduro, pelado y picado (≈150 g)
- 1 cucharada de pimentón dulce
- 1 hoja de laurel
- 1 L de agua o caldo de carne
- Sal y pimienta al gusto
- 1 cucharada de aceite de oliva
- Perejil fresco picado (opcional, para decorar)
Preparación
1. En una olla grande, calentá el aceite y dorá la panceta hasta que suelte grasa.
2. Agregá el chorizo y dorá un par de minutos más. Retirá y reservá.
3. En la misma grasa, salteá la cebolla, el ajo y el puerro hasta que estén transparentes.
4. Añadí la zanahoria, el tomate y el pimentón; cociná 3 min.
5. Vaciá las lentejas escurridas y mezclá con el líquido.
6. Incorporá la hoja de laurel, el agua o caldo, la panceta y el chorizo.
7. Dejá hervir a fuego medio, bajá el fuego y cociná 35‑40 min, hasta que las lentejas estén tiernas.
8. Salpimentá al gusto.
9. Serví caliente, espolvoreado con perejil si querés.
Variantes
- Patagonia: Se sustituye la panceta por carne de cordero y se añaden morcilla y maíz.
- Norte Argentino: Se usa chorizo de caza, se agrega pimentón ahumado y se sirve con huevo duro.
- Litoral: Se sustituyen las lentejas por habichuelas, se agrega pescado seco y se cocina con salsa de tomate más densa.
- Córdoba: Se le añade un toque de vino tinto y se sirve con pan de masa madre.
Y así, el guiso de lentejas se convierte en un testimonio de nuestra capacidad para adaptarnos, para hacer de lo ajeno algo propio. (Me pregunto), ¿no es esta la esencia de nuestra identidad como argentinos? El guiso de lentejas es, sin duda, un plato que nos habla de nuestra historia, de nuestra cultura, de nosotros mismos.






