El guacamole nació en la época prehispánica, cuando los aztecas ya machacaban el aguacate con chile y sal. ¿Qué secreto tiene esta receta para haber trascendido tanto? Con la llegada de los españoles, se incorporó el limón para realzar su frescura. Hoy es el emblema gastronómico de México, con su textura cremosa y equilibrio entre la suavidad del aguacate y el toque picante del chile. Te lo sirven con totopos, tacos, quesadillas, carnes a la parrilla... Y en Argentina, como aperitivo en reuniones y asados. Usá aguacates maduros, y añadí el jugo de limón justo antes de servir. Si te gusta picante, ajustá la cantidad de chile a tu gusto.










