Historia
Los cuernitos de hojaldre tienen una rica historia que se remonta al siglo XIX en Europa, cuando la técnica del laminado de masa se popularizó en Francia. ¿Quién no se ha deleitado con la pâte feuilletée? Los inmigrantes franceses que llegaron a Buenos Aires a finales de ese siglo abrieron sus primeras panaderías y ofrecieron al público local la pâte feuilletée con manteca de alta calidad. La década de 1910 trajo una fuerte oleada de italianos y españoles que reforzaron la tradición pastelera, y el nombre “cuernito” surgió por la forma curva que recordaba a los cuernos de los toros de la plaza. (¿Será que esta asociación nos hace amarlos más?) En la Argentina republicana, la receta se adaptó al clima y a los ingredientes disponibles: la manteca se sustituyó en parte por la grasa de vaca y la harina 000 se volvió la base estándar.
Con el tiempo, el cuernito se convirtió en la factura más consumida en los cafés de la ciudad y en los pueblos, manteniendo su carácter hojaldrado y su aroma mantecoso. La gente los devora en cualquier momento del día.
Ingredientes
| Ingrediente | Cantidad |
|-------------|----------|
| Harina 000 | 500 g |
| Manteca (fría, en cubos) | 250 g |
| Agua helada | 150 ml |
| Sal | 10 g |
| Azúcar | 20 g |
| Levadura fresca | 10 g |
| Huevo (para pintar) | 1 unidad |
| Azúcar y canela (para espolvorear) | al gusto |
Preparación
1. Disolver la levadura en el agua helada y dejar reposar 5 min.
2. En un bol grande mezclar la harina, la sal y el azúcar.
3. Incorporar la manteca fría con los dedos, hasta obtener una textura arenosa.
4. Añadir la mezcla de levadura y amasar rápidamente hasta formar una masa homogénea; no trabajar más de 2 min.
5. Formar una bola, envolver en film y refrigerar 30 min.
6. Sobre una superficie ligeramente enharinada, estirar la masa en forma de rectángulo de 3 mm de grosor.
7. Doblar la masa en tres (técnica de tour) y refrigerar 15 min; repetir el doblez dos veces más para lograr 4 capas de manteca.
8. Cortar tiras de 10 cm de largo y 2 cm de ancho; enrollar cada tira sobre sí misma formando una espiral curva.
9. Colocar los cuernitos en una bandeja con papel manteca, pincelar con huevo batido y espolvorear azúcar y canela.
10. Hornear a 200 °C durante 12‑15 min, o hasta que estén dorados y crujientes. ¿Qué tal si probamos con un poco de creatividad?
Variantes
- NOA (Noroeste Argentino): se rellenan con dulce de leche antes de hornear; la masa se estira ligeramente más fina y el relleno se sella con un leve pellizco.
- Litoral: se agrega queso crema al interior y se corona con semillas de sésamo; la manteca se sustituye en parte por grasa de cerdo para mayor firmeza.
- Córdoba: se prepara una versión integral sustituyendo el 30 % de la harina por harina integral; el toque final incluye azúcar moreno.
- Patagonia: se incorpora una cucharada de harina de maíz en la masa, lo que aporta un sabor más rústico y una textura algo más quebradiza.
- Cuyo: la variante local lleva una capa fina de jamón y queso, horneada a 190 °C para evitar que el relleno se desborde. (Y vos, ¿cuál elegirías?) Con estos pasos y variantes, cualquier lector podrá reproducir en casa la factura que ha conquistado a generaciones de argentinos, manteniendo viva la tradición gastronómica que une historia y sabor. ¡Qué rico!





