Historia
La Crème brûlée argentina se forjó en el crisol de la inmigración europea. ¿Qué hubiera pasado si no llegaban esos inmigrantes franceses y españoles a fines del siglo XIX? La historia culinaria de nuestro país hubiera sido muy diferente, (o tal vez no). De todos modos, la Crème brûlée se ganó el corazón de los argentinos con su textura suave y su caramelo crujiente.
Con el tiempo, los chefs y cocineros locales agregaron su toque personal. El dulce de leche, un clásico, se convirtió en fundamental.
Es curioso, ¿cómo lograron mezclar el sabor francés con el dulzor argentino? La respuesta está en la experimentación y la pasión.
Ingredientes
- 250g de crema para batir
- 150g de azúcar
- 3 huevos
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 100g de dulce de leche
- Azúcar moreno para caramelizar
Preparación
1. Precalienta el horno a 150°C.
2. Mezcla la crema, el azúcar, los huevos y el extracto de vainilla.
3. Agrega el dulce de leche, y listo.
4. Vierte la mezcla en moldes individuales y colócalos en una bandeja para horno. Hornea durante 25-30 minutos, o hasta que estén cuajados. Deja enfriar y cubre con plástico film.
5. Justo antes de servir, espolvorea azúcar moreno sobre la superficie y carameliza con un soplete.
Variantes
En el NOA, le agregan canela o nuez moscada. En el Litoral, coco o pasas de uva.
En Cuyo, un toque de vino dulce o mosto. ¿Qué región ofrece la mejor variante? La respuesta, como siempre, es subjetiva.






