El vivo vive del zonzo, dice el refrán. Y es cierto: siempre hay alguien que se aprovecha de la buena fe ajena. ¿Quién no conoce a un amigo que pagó una fortuna por una entrada trucha? (Ahí sí que aplica el "cuento del tío").
Imaginate la escena: tu amigo, emocionado, te cuenta que por fin va a ver a su banda favorita. Pero después, cuando llega al estadio, se da cuenta de que lo estafaron. ¡Qué bronca! Ahí es cuando le soltás: "¡Te hicieron el cuento del tío, che!".
Fuente
Refrán argentino