"Boludo de mierda" es de esas frases que te salen cuando te pasan de largo. No es cualquier insulto: es el que usás cuando el otro te hizo perder el tiempo, te dejó pagando. Imaginate que tu amigo prometió pasar a buscarte para ir a una fiesta y nunca apareció. Ahí no hay un "che, boludo" suave: es "boludo de mierda" con toda la furia. (Y sí, todos conocemos a ese amigo).
Porque no es solo decirle idiota a alguien. Es marcarle que su estupidez te sacó de quicio, que te dejó con la bronca de haber confiado. ¿Quién no se sintió un gil esperando en la vereda mientras el otro ni siquiera avisa? En ese momento, el "boludo de mierda" no es solo un insulto: es un desahogo.
Fuente
Lunfardo porteño intenso