La milanesa del pueblo
De qué va esta encuesta
Discutir de milanesa en este país es una cuestión de Estado. Sobre todo ahora que la carne cotiza en dólares y cada sándwich se convirtió en un acto de fe.
Mientras el bodegón retrocede frente a las hamburgueserías gourmet, el chegusán de milanesa resiste en la Ciudad como bastión popular, un manjar entre pan que te salva un lunes gris o te revive un domingo de resaca. ¿Dónde se come la gloria terrenal?
Le jugamos una fichita al clasicismo de Palermo en El Preferido, nos estiramos hasta Villa del Parque para clavarle el diente al mastodonte de El Antojo, o preferimos la mística de barrio de Cabaña 18 y Parrilla Peña. Acá no hay consenso posible y cada mesa es una trinchera. Pasá por las urnas, votá tu templo milanesero favorito y armemos bondadosa rosca en los comentarios.