Cena de estación
De qué va esta encuesta
Che, seamos honestos, con la inflación clavada en dos dígitos y el kilo de asado por las nubes, la heladera a las once de la noche da tristeza. Ya no estamos para delivery de sushi ni picada artesanal (qué época jodida nos tocó). La medianoche argentina nos encuentra manoteando lo que quedó en la alacena para no irnos a dormir con la panza vacía. ¿Cómo llegamos a esto?
Ahí arranca la grieta real que nos divide el corazón entre el orgullo croto y la supervivencia pura.
Por un lado tenés a los nostálgicos de los fideos con queso de sobrecito y a los fieles del huevo frito sobre arroz recalentado. Los más modernos defienden la milanesa de soja marca Día con Casancrem o la clásica salvación del mate cocido con bizcochitos duros como piedra. ¿Con cuál de estas cuatro miserias salvas las papas hoy? Pasá tu voto y armemos debate en el chat.