Historia
La Torta Rogel nació a finales del siglo XIX en la provincia de Buenos Aires, en los hornos de los inmigrantes italianos que introdujeron la masa filo y el dulce de leche. El nombre proviene del francés «rouge» y el apellido del pastelero parisino Roget, quien adaptó la técnica de capas finas a la repostería porteña. En la década de 1920 la receta se popularizó en los cafés de la capital, donde la clase trabajadora la consumía como merienda. La llegada masiva de italianos y españoles aportó la costumbre de caramelizar la superficie con azúcar quemada, creando el característico crujido. Con el tiempo la Torta Rogel se convirtió en símbolo de la repostería casera, y su forma de “cascada” de capas se mantuvo sin grandes modificaciones, aunque algunas provincias introdujeron rellenos de frutos o sustituyeron la cobertura de azúcar por merengue.
Ingredientes
- 500 g de harina 0000
- 200 g de manteca fría cortada en cubitos
- 150 g de azúcar
- 2 huevos grandes + 1 yema para pincelar
- 30 ml de leche tibia
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
- 400 g de dulce de leche repostero
- 200 g de azúcar para la cobertura
- 1 cucharada de agua (para el caramelo)
Preparación
1. En un bol grande mezclá la harina con la manteca hasta obtener una textura arenosa.
2. Incorporá el azúcar, los huevos y la leche tibia; amasá hasta conseguir una masa homogénea y suave. Dejá reposar 30 minutos tapada con film.
3. Dividí la masa en 8 porciones iguales. Con un rodillo, estirá cada porción lo más fina posible, casi translúcida.
4. Colocá una lámina sobre una bandeja de hornear engrasada, pincelá con la yema de huevo y distribuí una capa de dulce de leche (aprox. 50 g). Repetí el proceso alternando láminas y dulce de leche hasta usar todas las 8 láminas, terminando con una capa de masa.
5. Precalentá el horno a 180 °C. Horneá la torta 20 minutos, o hasta que la superficie esté dorada.
6. Mientras se enfría, prepará la cobertura: en una sartén a fuego medio, derrití el azúcar con la cucharada de agua hasta que adquiera un color ámbar. Vertí el caramelo sobre la torta, distribuyéndolo uniformemente.
7. Dejá reposar 15 minutos antes de cortar. Serví en porciones finas para apreciar la sucesión de capas.
Variantes
- NOA (Noroeste Argentino): sustituyen el dulce de leche por una crema de manjar con queso crema, lo que aporta una nota más fresca. Además, añaden una capa de membrillo entre cada lámina.
- Litoral: se utiliza azúcar moreno en la masa y se corona la torta con merengue italiano, que se lleva al horno hasta quedar ligeramente dorado.
- Cuyo: algunas familias incorporan un chorrito de licor de uva en la masa, y la cobertura se glasea con una mezcla de azúcar y jugo de naranja.
- Patagonia: la variante más ligera usa harina integral y reemplaza la capa final de caramelo por una fina capa de dulce de leche batido con crema de leche, para mayor suavidad en climas fríos.