Historia
El pollo a la parrilla, ¿quién no lo conoce? Un plato que ha recorrido un largo camino en la gastronomía argentina. La técnica de asarlo a la parrilla se remonta a las tradiciones culinarias de los pueblos originarios de América del Sur. Y luego llegaron los españoles e italianos, trayendo consigo nuevas técnicas de cocción y marinados que se fusionaron con las prácticas locales.
La parrilla, como método de cocción, es una herencia de los gauchos que vivían en las estancias. El chimichurri, una salsa a base de perejil, ajo, vinagre y aceite de oliva, se convirtió en el acompañamiento perfecto. ¿Y qué es lo que hace que este plato sea tan especial? La combinación de sabores y texturas, sin duda.
Ingredientes
Para preparar un delicioso pollo a la parrilla, necesitarás:
- 1 pollo de 1.5 kg
- 200g de chimichurri (hecho con 100g de perejil picado, 50g de ajo picado, 50g de vinagre de vino, 100g de aceite de oliva)
- Sal y pimienta al gusto.
Preparación
Preparación del chimichurri: Mezcla el perejil, el ajo, el vinagre y el aceite de oliva en un bol. Revuelve bien y ajusta la sal y la pimienta según tu gusto. (¿Y si te gusta un poco más picante?) Luego, marinado del pollo: Limpia el pollo y sécalo con papel toalla. Unta el chimichurri por toda la superficie del pollo. Cocción: Precalienta la parrilla a fuego medio-alto. Coloca el pollo en la parrilla y cocina durante 20-25 minutos por lado. ¿Estás listo para probarlo? Deja reposar el pollo durante unos minutos antes de cortarlo y servir.
Variantes
El pollo a la parrilla puede variar según la región argentina. En el NOA, es común agregar un toque de ají amarillo al chimichurri. En el Litoral, el pollo a la parrilla se suele acompañar con una guarnición de ensalada de repollo y zanahoria rallada. Y en la región de Cuyo, el chimichurri puede incluir un poco de vino tinto. ¿Qué región te gusta más? (La verdad es que cada una tiene su propio encanto).






