Historia
El choripán apareció al caer el siglo XIX alrededor del Río de la Plata, cuando las olas migratorias italianas y españolas trajeron consigo el chorizo fresco y la costumbre de degustarlo en la calle, como quien se escapa a la peña después del trabajo. ¿Te imaginás a los primeros vendedores instalados frente a la costanera, colocando el chorizo sobre la brasa y metiéndolo en un pan parecido a una baguette? (Esa mezcla, a primera vista, parecía un invento casual, pero rápidamente se convirtió en un clásico). En los barrios de Buenos Aires y Montevideo surgieron los primeros puestos ambulantes; allí, el pan y la carne se abrazaron bajo el humo, y nació la combinación que hoy reconocemos. Cuando el ferrocarril comenzó a cruzar la pampa, el plato siguió la pista de los vagones y llegó a pueblos del interior, adaptándose a lo que encontraban: en la provincia de Buenos Aires se transformó en el snack de la parrilla, en el Noroeste Argentino el ají molido del norte le dio un picor distintivo, y en el Litoral se incorporó el chimichurri de cilantro, creando versiones locales que respetan la receta pero la hacen propia.
Ingredientes
Para 4 choripanes
- Pan tipo baguette o pan de campo: 4 unidades (≈ 120 g cada una)
- Chorizo fresco tipo parrilla: 800 g (≈ 200 g por pieza)
- Sal gruesa: 10 g
- Pimienta negra molida: 5 g
- Chimichurri tradicional:
- Perejil fresco picado: 30 g
- Ajo picado: 10 g (≈ 2 dientes)
- Orégano seco: 5 g
- Ají molido: 3 g
- Vinagre de vino tinto: 30 ml
- Aceite de oliva: 60 ml
- Sal: 8 g
- Pimienta negra: 2 g
- Opcional: rodajas de tomate (1 unidad) y hojas de lechuga (30 g)
Preparación
1. Preparar el chimichurri: en un bol mezclar el perejil, el ajo, el orégano, el ají