Quien calla otorga, y la frase ya lleva la advertencia: guardar silencio frente a una decisión equivoca equivale a aprobarla.
¿Te parece justo?
Cuando alguien prefiere no pronunciar objeción, el mensaje implícito es la aceptación; por ejemplo, si un colega anuncia un plan que te desagrada y vos permanecés mudo, le estás diciendo que lo apruebas (aunque sea con desgano). Así, el silencio se vuelve una
Fuente
Proverbio clásico