¿Qué bolondrona te mandaste? Así te cargamos cuando la embarras de manera épica. (Sí, esa vez que fuiste a la fiesta disfrazado de piña humana entra en la categoría).
No hay grises: es para cuando el ridículo traspasa fronteras. ¿Te acordás de tu amigo que se puso a bailar cumbia en el casamiento con el traje al revés? Eso.
Fuente
Lunfardo porteño