Si te estás preocupando por algo que no te va a afectar, dejalo pasar. No te desgastés con problemas que no son tuyos.
Te decimos esto cuando alguien se está preocupando demasiado por algo que no tiene que ver con él. Por ejemplo, si un amigo se está enfadando por una pelea entre otros dos amigos, le podrías decir "agua que no has de beber déjala correr", para que se quede fuera de eso y no se estrese.
Fuente
Proverbio español clásico