Laburo de mala muerte: esa expresión que te sale cuando ves a alguien atrapado en un trabajo que lo destroza. Doce horas en un call center, sin extras pagas, un sueldo que no alcanza ni para respirar. ¿Y para qué? Para nada. Para sentir que te chupan la vida a sorbos, sin dejarte tiempo ni para rascarla. (Y ni hablemos de satisfacción: eso es un lujo que no existe en ese mundo).
Es un laburo que te deja hecho bolsa, sin energía, sin ganas de nada. Te mata de a poco, y lo peor es que no vale la pena. ¿Para qué matarse así si no hay recompensa? Ni plata, ni reconocimiento, ni siquiera un "gracias". Solo explotación y la sensación de que estás tirando tu vida en algo que no te da nada.
Ahí es cuando saltás: "Che, eso es un laburo de mala muerte. No podés seguir así". Porque sabés que hay que salir de ahí, aunque sea difícil. Porque nadie merece vivir así.
Fuente
Lunfardo argentino