En el quilombo siempre aparece el vivo que saca tajada. (Como cuando el sistema de pagos se cae en el laburo y, mientras todos se desesperan, un compañero "ofrece ayuda" pero en realidad está cobrando horas extras que no trabajó). Ahí te das cuenta: a río revuelto, ganancia de pescadores. ¿O no?
Es esa picardía que, aunque te saque una sonrisa, te deja pensando. Porque el vivo no siempre es el malo de la película, ¿o sí? A veces es el que aprovechá lo que los demás no ven. O el que, simplemente, no se queda de brazos cruzados.
Fuente
Proverbio clásico