Historia
Los sorrentinos nacieron en el Litoral, específicamente en la provincia de Santa Fe, a principios del siglo XX. La inmigración italiana trajo consigo la técnica del raviolo, pero los colonos genoveses y sicilianos decidieron adaptarla a su nuevo contexto. ¿Qué pasó en aquellos talleres de pastas de Rosario y la Costa? Empezaron a cortar la masa en círculos de 8 cm de diámetro y a rellenarla con una masa más densa que la tradicional. Así, el sorrentino comenzó a tomar forma. La denominación "sorrentino" proviene de la ciudad italiana de Sorrento, aunque en la Argentina se consolidó como sinónimo de "pasta rellena redonda".
En los cafés de la Costanera, durante la década de 1940, la receta se popularizó, y en los años 60 se convirtió en un plato habitual en los restaurantes familiares. La combinación de harina de trigo, huevo y agua, junto al relleno de ricota y jamón, se estableció como patrón, aunque la disponibilidad de ingredientes locales influiría en la diversificación posterior. ¿Qué harías si tuvieras que elegir entre un sorrentino clásico y una versión innovadora?
Ingredientes
Masa
- Harina de trigo tipo 00: 500 g
- Huevos grandes: 4 (≈200 g)
- Sal: 10 g
- Agua tibia: 30 ml (solo si la masa queda muy seca)
Relleno clásico
- Ricota fresca: 400 g
- Jamón cocido picado: 150 g
- Queso parmesano rallado: 50 g
- Nuez moscada: 1/4 cucharadita
- Sal y pimienta al gusto
Salsa de manteca y salvia (opcional)
- Manteca: 80 g
- Hojas de salvia fresca: 6–8
- Sal gruesa: una pizca
Preparación
1. En una mesa limpia, formar un volcán con la harina y añadir la sal en el centro. Romper los huevos sobre la sal y mezclar con un tenedor hasta incorporar la harina. Amasar 10 min hasta obtener una masa lisa y elástica. Si queda muy dura, agregar el agua tibia poco a poco. (Y si la masa sigue siendo dura, ¿qué sentido tiene insistir?) 2. Envolver la masa en film y reposar 30 min a temperatura ambiente. 3. Mientras reposa, mezclar la ricota, el jamón, el parmesano, la nuez moscada, la sal y la pimienta. Reservar en refrigeración. ¿Te atreverías a agregar algo nuevo al relleno?
4. Dividir la masa en 4 partes. Con rodillo o máquina de pasta, estirar cada porción hasta obtener láminas de 2 mm de grosor. 5. Con un cortador redondo de 8 cm, cortar discos de masa. Colocar una cucharadita (≈20 g) de relleno en el centro de cada disco. 6. Humedecer ligeramente el borde con agua, cubrir con otro disco y presionar con los dedos para sellar. Pasar los bordes por una tabla dentada para reforzar el cierre. (¿Y si el cierre no es perfecto?) 7. Hervir una olla grande con agua y sal. Cuando el agua hierva, introducir los sorrentinos y cocinar 4–5 min, o hasta que suban a la superficie. 8. Escurrir y servir inmediatamente con manteca fundida y salvia, o con la salsa de tu preferencia.
Variantes
- NOA (Norte Argentino): el relleno lleva carne picada de vaca, cebolla y pimentón, sustituyendo la ricota. Se acompaña con salsa criolla de tomate y ají molido.
- Patagónico: se incorpora queso reggianito y jamón de la zona, y la masa se hace con parte de harina integral para mayor firmeza.
- Cuyo: se usa dulce de leche como relleno, creando una versión dulce que se sirve con crema batida y frutos secos.
- Mendoza del Sur: se añaden aceitunas verdes picadas y albahaca al relleno, y se sirve con pesto de albahaca y aceite de oliva.
- Formas de cocción: además de hervir, algunos locales del Litoral fríen los sorrentinos en manteca para obtener una textura crujiente por fuera y jugosa por dentro. ¿Te gustaría probar todas las variantes?











