Historia
La salsa golf, ese condimento que nos hace water a todos los argentinos, nació en la ciudad de Mar del Plata, un destino turístico de la costa argentina, en la década de 1920. ¿Qué buscaban los restaurantes de la zona en ese entonces? Innovar, claro, para atraer a los turistas. Y en ese contexto, un chef argentino, Oscar Aguirre, creó esta salsa en el Golf Club de Mar del Plata, de donde proviene su nombre (aunque, ¿no te parece un poco curioso que una salsa tan emblemática tenga un nombre tan... Inglés?). La receta original consistía en una mezcla de mayonesa y ketchup, que se servía como acompañamiento para los platos de mariscos y carnes que se ofrecían en el club. Con el tiempo, la salsa golf se popularizó en todo el país y se convirtió en un condimento esencial en la gastronomía argentina.
Ingredientes
Para preparar la salsa golf, necesitarás:
- 250g de mayonesa
- 100g de ketchup
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon
- 1 cucharadita de jugo de limón
- Sal y pimienta al gusto. ¿Y qué pasa si le agregás un poco de ají amarillo? Bueno, eso ya es otra historia.
Preparación
La preparación de la salsa golf es muy sencilla. Sigue estos pasos:
1. En un tazón grande, mezcla la mayonesa y el ketchup hasta que estén bien combinados.
2. Agrega la mostaza de Dijon y el jugo de limón, y mezcla hasta que estén bien incorporados.
3. Sazona con sal y pimienta al gusto.
4. Cubre el tazón con plástico y refrigera la salsa durante al menos 30 minutos para que los sabores se mezclen.
5. Antes de servir, revuelve la salsa y ajusta la sazón si es necesario. Y listo, ya tenés tu salsa golf casera. ¿Te imaginás servirla en una reunión con amigos?
Pero, ¿qué pasa con las variantes regionales? Bueno, en el NOA, la salsa golf se prepara con un toque de ají amarillo, que le da un sabor picante y aromático. En el Litoral, se agrega un poco de pimentón para darle un toque ahumado. Así que, la próxima vez que visites una de esas regiones, no te olvides de probar la salsa golf local. Te va a encantar. La salsa golf es, sin duda, una de las salsas más emblemáticas de la gastronomía argentina, con una rica historia y una versatilidad que la hace indispensable en cualquier mesa. Y, como diría cualquier argentino, "no hay nada mejor que una buena salsa golf para acompañar un plato de carne asada".