El clericó es la sangría argentina: vino blanco con frutas frescas, una bebida festiva de verano.
El clericó nació a mediados del siglo XX en la zona de los Esteros del Iberá, entre Corrientes y Entre Ríos, como una adaptación local de la sangría española. Los inmigrantes italianos, que llegaban con sus viñedos y su costumbre de mezclar vino con fruta, encontraron en la fruta tropical del litoral una oportunidad para crear una bebida fresca y festiva. En los años 50‑60 el clericó se popularizó en los asados y las fiestas de verano, convirtiéndose en la “sangría argentina”. Con el paso del tiempo la receta se fue ajustando a los gustos regionales: en el NOA se adoptó el vino rosado y se incluyeron frutas de clima seco; en el Litoral se incorporó la yerba mate y frutas exóticas. Hoy el clericó es un símbolo de la convivialidad del verano rioplatense.
## Ingredientes
- 750 ml de vino blanco seco (preferentemente de la zona de Mendoza o del Río de la Plata)
- 200 g de duraznos (2 medianos), pelados y cortados en cubos
- 150 g de manzana (1 grande), sin corazón y picada en cubos
- 150 g de naranja (1 unidad), sin piel y en gajos finos
- 80 g de limón (1 unidad), rallado y exprimido
- 200 g de melocotón en almíbar (opcional), escurrido y troceado
- 100 g de azúcar (puede ajustarse al gusto)
- 250 ml de agua con gas (para dar frescura)
- Hielos al gusto
## Preparación
1. En una jarra grande, verté el vino blanco y añadí el azúcar. Revolvé hasta que se disuelva por completo.
2. Incorporá los jugos de limón y naranja, y mezclá bien.
3. Añadí los duraznos, la manzana y el melocotón. Remové suavemente para que la fruta se impregne del vino.
4. Verté el agua con gas y mezclá nuevamente; esto le da al clericó su carácter burbujeante.
5. Añadí los hielos y dejá reposar la preparación en la heladera durante al menos dos horas, para que los sabores se integren.
6. Antes de servir, probá y ajustá la dulzura con más azúcar o con un chorrito de jugo de limón, según prefieras.
7. Serví el clericó en vasos altos, acompañados de una ramita de menta o una rodaja de fruta fresca.
8. Disfrutá de la bebida bien fría, ideal para acompañar asados, picadas o cualquier reunión veraniega.
## Variantes
- **NOA (Norte Argentino)**: Se prefiere el vino rosado o tinto joven, y se sustituyen los duraznos por ciruelas y la naranja por pomelo. La azúcar se reduce, ya que la fruta cítrica aporta más acidez.
- **Litoral (Misiones y Corrientes)**: Se incorpora una infusión ligera de yerba mate (unos 30 ml) al mezclar el vino, y se añaden mangos y maracuyá picados. El vino blanco semiseco es la base más habitual.
- **Uruguay**: La versión uruguaya suele llevar vino blanco dulce y se acompaña de frutilla y kiwi, manteniendo la proporción de agua con gas para mayor frescura.
- **Sin alcohol**: Se sustituye el vino por jugo de uva blanca sin azúcar, manteniendo la misma cantidad de fruta y agua con gas. El resultado es una versión familiar, igual de refrescante.
- **Clericó de temporada**: En verano se pueden incluir melón y sandía; en otoño, manzanas verdes y peras, siempre respetando la proporción de 1 litro de líquido por cada 500 g de fruta total.
🛒 Ingredientes
- 1 botella vino blanco seco
- 1 durazno
- 1 manzana
- 1 pera
- Uvas
- Jugo de naranja
- 1 vaso de espumante o soda
👨🍳 Preparación
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1
Cortar todas las frutas en cubos o rodajas.
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2
Poner en jarra grande con el vino blanco.
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3
Agregar jugo de naranja.
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4
Macerar en heladera 2-4 horas.
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5
Agregar espumante o soda al momento de servir.
❓ Preguntas frecuentes
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