Por Redacción ChatArgentina · 06/07/2026
Diego Sívori llegó a los estudios de LN+ con una balanza y una pregunta: ¿cuánta energía esconden realmente las semillas que todos sumamos al yogur o a la ensalada? En el laboratorio, el nutricionista midió desde chía hasta girasol con métodos de manual, esos que usan en la industria cuando no hay margen para errores. Los resultados dejaron en evidencia algo que muchos prefieren ignorar: el mito del superalimento anabólico se desmorona. No es que la chía o el lino sean malos —todo lo contrario, tienen grasas que el cuerpo agradece—. Pero Sívori fue claro: "Su impacto directo sobre la masa muscular es limitado y depende del contexto alimentario global". O sea, si creías que un puñado de semillas de amapola iba a salvarte del gimnasio, vas a tener que replantearte la estrategia. (Aunque, seamos honestos, eso ya lo sabías cuando viste que tu compañero de rutina seguía flaco a pesar de comer avena con semillas de sésamo todos los días). El especialista no se quedó en la crítica fácil. Aseguró que incluir estos alimentos en la dieta suma, pero advirtió: no son la solución mágica. "Evaluá tu ingesta calórica total", insistió, como si estuviera hablando con ese amigo que cree que un batido verde reemplaza el asado del domingo. La clave, al final, sigue siendo la misma: entrenar, comer variado y dejar de buscar atajos en el fondo del frasco de semillas.
¿Qué alimentos analizó el nutricionista?
Se evaluó el contenido calórico de distintas semillas, entre ellas chía, lino, girasol y otras variedades comunes.
¿Cuáles son los mitos más frecuentes sobre las semillas y la masa muscular?
Se cree que las semillas aumentan directamente la masa muscular; el análisis demostró que su efecto es limitado y depende del resto de la dieta.
¿Cómo pueden usar los lectores esta información?
Puede servir para equilibrar la ingesta calórica y evitar sobrevalorar el aporte de las semillas en la alimentación cotidiana.