Trámite eterno
De qué va esta encuesta
Pisar un CGP o un CPC un martes a las diez de la mañana te devuelve de patadas a la realidad nacional. Entre el numerito que nunca avanza, el calor de la oficina pública y esa musiquita funcional que te taladra el cerebro, renovar el domicilio del DNI se convierte en una prueba olímpica de paciencia argenta.
Con la inflación pisándote los talones, la pregunta del millón es si vale la pena perder medio día de laburo o si terminás aflojando y pagando la multa por andar con el documento viejo en la billetera. ¿De qué lado estás?
Unos se arman de valor, cargan mate y paciencia para ir a hacer la cola y no regalarle un peso al Estado. Del otro, los pragmáticos prefieren pagar el costo y ahorrarse el disgusto de bancarse el olor a trámite. Arrancá la encuesta y dejá tu postura en los comentarios, a ver cómo nos manejamos.