Mejor ciudad argentina
De qué va esta encuesta
Buenos Aires nos parte el alma a los argentinos. No es solo el asado o el fútbol: es esa mole urbana que se traga el cuarenta por ciento del PBI como si fuera un sorbete en enero, donde alquilar un monoambiente en Palermo te sale lo mismo que una casa entera en el centro de Córdoba (y ojo que no exagero). Sigue siendo el imán de siempre, el destino al que todos caen creyendo que van a salvarse —aunque después terminen preguntándose, tras dos horas trabados para cruzar la General Paz, si no estarían mejor tomando un vino en Mendoza o esquivando turistas en Bariloche mientras el sol se esconde detrás del Nahuel.
Córdoba y Rosario vienen remando fuerte y no se quedan atrás. Crecen con ese orgullo provinciano que a veces huele a bronca pura contra el centralismo porteño, pero sin resignar el pulso vertiginoso de una capital de verdad. ¿Vale la pena tanto sacrificio diario? La respuesta concreta no existe. Hay jornadas en que el dólar blue se dispara, los colectivos porteños parecen latas de sardinas y algún conocido sube una foto del lago a Instagram, provocando que la duda se vuelva insoportable: ¿qué carajo hacemos acá?
Nadie tiene una verdad absoluta, apenas preferencias —y unos cuantos prejuicios bien arraigados—. Lo único seguro es que la discusión jamás se termina. Así que votá: ¿qué te frena para armar las valijas o qué te tienta todavía a quedarte?