Las montañas más dramáticas de los Alpes: picos de roca vertical que se tiñen de rosa al atardecer (enrosadira) en el Tirol del Sur italiano.
Me quedé petrificado. La comida, una bendición, te da la energía justa después de un día entero caminando por senderos que parecen sacados de un cuento. El canederlo, esas bolas de pan con salchicha, la turtres, una sopa contundente… Una vez, después de un plato de canederlo en un refugio, sentí que podía escalar hasta el Himalaya, juraría. Y, obvio, el Lago di Braies. Aguas color esmeralda, picos que superan los 1936 metros… Te hace sentir como un mosquito, ¿no? Un día perfecto sería en kayak, o simplemente clavando la mirada en el paisaje, dejándose llevar.
Las Tre Cime di Lavaredo, esos tres guardianes que se alzan por encima de los 2900 metros, tienen senderos que te regalan vistas para enmarcar, de esas que después tenés que mostrarle a todo el mundo. ¿Probar el strudel de manzana casero? Olvidate, se te va a grabar a fuego en la memoria. En invierno, Val Gardena y el Sella Ronda – 175 kilómetros de esquí – te dejan muda. El teleférico del Sassolungo, por ejemplo, te abre una ventana al mundo desde la cima... Una imagen que perdura. Desde Argentina, lo más común es volar a Bolonia o Verona y luego buscar un tren o un auto. Bolonia te conecta directamente en tren con Bolzano y Trento, buenos puntos de partida. Si te decidís por el auto, tené cuidado con las carreteras de montaña, porque son un laberinto de curvas, te lo digo de experiencia. (Casi me doy una vuelta de campana en una ocasión, ¡qué susto!).
Cortina d’Ampezzo es la base ideal, un pueblo con un encanto… casi irreal. Si vas en temporada alta, reservá con anticipación, porque se llena como una lata de sardinas y los precios se disparan. El Museo Ladino de Puezza, por ejemplo, te introduce en la cultura de este pueblo ancestral, algo que va mucho más allá de comprar un souvenir. Un viaje a las Dolomitas desde Argentina puede salir entre 3500 y 6000 dólares por persona, dependiendo de dónde te quedes y qué querés hacer. Un lujo, sí, pero ¿qué tiene el ser humano si no es para disfrutarlo? Me lo pregunté el otro día, mientras pensaba en volver. La vida es corta, y hay que aprovecharla. Y así… ¿qué esperás? A veces uno se pregunta si está repitiendo lo mismo, pero bueno… cada uno tiene su historia, ¿no?
Preguntas frecuentes
¿Cuándo conviene ir a Dolomitas (Italia)?
La mejor época para visitar es entre junio y septiembre para senderismo y actividades al aire libre, o entre diciembre y febrero para esquiar y disfrutar de los paisajes nevados.
¿Qué no hay que perderse en Dolomitas (Italia)?
Definitivamente, el Lago di Braies y las Tres Cimas de Lavaredo son imprescindibles. También te recomiendo explorar Val Gardena para esquiar o disfrutar de sus pueblos pintorescos.
¿Cuánto sale un viaje a Dolomitas (Italia) desde Argentina?
Un viaje completo puede variar entre USD 3500 y USD 6000 por persona, considerando vuelos, alojamiento, comidas y actividades. Los precios aumentan significativamente en temporada alta.
¿Qué hay que comer en Dolomitas (Italia)?
Probá el canederlo (ñorquin), unas bolas de pan rellenas, y el turtres, una especie de pastel dulce de pan rallado, leche y frutas secas. También son típicos los speck (jamón ahumado) y los quesos locales.
¿Estuviste o pensás viajar a Dolomitas (Italia)?
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