Por Redacción ChatArgentina · 19/07/2026
Un hombre sin recursos plantó su tienda de campaña frente a la puerta de una veterinaria del centro, con la perra herida entre sus brazos. ¿Quién iba a imaginar que aquel gesto tardaría horas en romper la rutina del lugar? La clínica, sin recursos para atender a un animal extra, escuchó la insistencia del dueño, que replicó una y otra vez: “Era mi deber como dueño de la perra”. Al fin, cedieron. Los veterinarios atendieron a la perra, la estabilizaron y la dejaron bajo cuidado. Hoy el animal se muestra en buen estado, y el propietario, todavía con la voz entrecortada, agradeció la ayuda recibida. El episodio quedó grabado en la memoria de los empleados, que ahora relatan la escena como recordatorio de que la persistencia de un dueño puede mover la escasa voluntad institucional.
¿Por qué el dueño se negó a dejar a su perra herida?
Porque creía que era su deber como dueño de la perra
¿Qué pasó con la perra?
Fue atendida por la veterinaria y se encuentra en buen estado
¿Por qué la veterinaria no atendió a la perra al principio?
Porque no tenía recursos