Por Redacción ChatArgentina · 18/08/2026
La Operación Hawala, una investigación conjunta del Ministerio Público de Brasil y la Policía Civil de Río de Janeiro, descubrió que el circuito financiero que lava aproximadamente 19 millones de dólares del narcotráfico brasileño entre 2021 y 2024 se cruza con redes de financiación de Hezbollah y Al Qaeda. ¿Qué relación puede haber entre una tienda de fundas para celulares en una favela del centro de Río y el lavado de dinero para organizaciones terroristas? Esa tienda, controlada por el Terceiro Comando Puro (TCP), fue el punto de partida para descubrir una arquitectura de lavado que beneficiaba a los tres grupos criminales más poderosos del país: el Primeiro Comando da Capital (PCC), el Comando Vermelho y el propio TCP. Aunque se disputan territorios en las favelas, comparten la misma infraestructura financiera. Los investigadores hallaron una relación comercial entre una empresa vinculada a los acusados y una persona sancionada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de EE. UU., acusada de integrar una estructura de financiamiento de Al Qaeda y Hezbollah. En el núcleo de la trama fronteriza aparecen los hermanos Zayoun y otros empresarios de origen libanés, cuyas firmas de pantalla en Río enviaban fondos a operadores de la Triple Frontera. El método utilizado es el sistema de hawala, una red informal de compensación que permite mover dinero entre países sin que un dólar cruce físicamente la frontera ni pase por una entidad bancaria. ¿Qué sentido tiene que una red de lavado de dinero tenga que ver con el comercio de la Triple Frontera y la recaudación de fondos en el Líbano? La conexión con Al Qaeda y Hezbollah constituye, por ahora, una línea de investigación policial, no un hecho probado en sede judicial. Sin embargo, la historia de la zona está plagada de casos similares: en 1994, tras los atentados a la AMIA, se identificaron flujos de dinero que financiaban a Hezbollah a través de la misma infraestructura. Testigos paraguayos, como David Rachid Lichi, entregaron a la fiscalía documentos que evidencian transferencias de 12 millones de dólares entre 1989 y 2000 a Ali Hussein Abdallah, quien cubría a Salman Raouf Salman, presunto coordinador del atentado de 1994. Los depósitos se fraccionaban en montos de 10.000 a 300.000 dólares, una técnica conocida como smurfing, idéntica a la descrita en la Operación Hawala. El patrón se repite: el origen de los fondos cambió –del terrorismo al narcotráfico– pero la vía de tránsito y las técnicas de lavado permanecen. La Triple Frontera se revela así como una infraestructura que cobra peaje a todo quien la atraviesa. La designación reciente de PCC y Comando Vermelho como Organizaciones Terroristas Extranjeras por EE. UU. Habilita sanciones secundarias contra bancos y empresas que operen con sus estructuras, intensificando la presión sobre la red criminal que se extiende por la frontera. La pregunta es, ¿qué tan efectivas serán estas sanciones para desmantelar la red de lavado de dinero y financiamiento de organizaciones terroristas?
¿Qué descubrió la Operación Hawala?
Identificó que el mismo circuito financiero que lava dinero del narcotráfico brasileño también está vinculado a redes de financiación de Hezbollah y Al Qaeda en la Triple Frontera.
¿Qué implica la designación de PCC y Comando Vermelho como organizaciones terroristas?
Permite a EE. UU. aplicar sanciones secundarias a bancos y empresas que mantengan relaciones con esas facciones, ampliando la presión sobre sus actividades financieras.
¿Por qué la Triple Frontera es clave en estas investigaciones?
Funciona como una infraestructura de tránsito de fondos donde el narcotráfico y el terrorismo utilizan los mismos corredores y técnicas de lavado, como el hawala y el smurfing.