Por Redacción ChatArgentina · 20/07/2026
La Niña Atlántica, esa fase fría del ciclo ENSO, históricamente le pone un freno a la furia de los ciclones en el Atlántico. Cuando las aguas superficiales se enfrían, simplemente falta combustible para que las tormentas se fortalezcan. ¿Quién necesita más caos climático? A esto se le suma el rugido de un eventual Súper El Niño, la versión más cruda del fenómeno cálido, que altera la circulación atmosférica global. Su influencia barre con la cizalladura vertical y deja poco margen para el desarrollo de huracanes. Los expertos en climatología marcan que ver ambos fenómenos juntos es una rareza absoluta, pero si coinciden en 2026, la temporada en la cuenca atlántica va a ser mucho más tranquila de lo normal. (O eso esperamos, porque el clima siempre tiene un as bajo la manga). Si bien puede aparecer algún sistema aislado, la formación simultánea de varios colosos parece descartada. Las agencias meteorológicas siguen bajo alerta, analizando cada indicador oceánico para anticiparse a cualquier cambio. La apuesta es que el 2026 traiga calma comparado con otros años, aunque la vigilancia nunca se relaja porque, ante la naturaleza, no existen las garantías totales.
¿Qué es la Niña Atlántica?
Es la fase fría del fenómeno ENSO que se manifiesta con aguas más frías en el Atlántico, reduciendo la energía disponible para la formación de huracanes.
¿Cómo influye un Súper El Niño en los huracanes?
Un Súper El Niño intensifica los vientos de cizalladura vertical y altera la circulación atmosférica, lo que puede dificultar la consolidación de tormentas tropicales.
¿Qué se espera para la temporada de huracanes 2026?
Se anticipa una menor cantidad de huracanes en el Atlántico, aunque la vigilancia se mantiene por si aparecen tormentas aisladas.