Por Redacción ChatArgentina · 20/07/2026
El Ejecutivo plantó bandera: la permanencia de jueces que cumplen 75 años depende pura y exclusivamente de la voluntad presidencial. No hay automatismos ni vueltas que darle. Con esta premisa, la Casa Rosada justificó el desplazamiento de Irurzun, mientras que le estiró el mandato a Carlos Mahiques y Víctor Pesino. ¿Dónde quedó la previsibilidad judicial? Según fuentes oficiales, la Constitución les da carta blanca para evaluar caso por caso. Para ellos, Irurzun simplemente no encajaba en los lineamientos actuales de la gestión (una salida prolija para un cortocircuito político evidente). Mahiques y Pesino, en cambio, corrieron con otra suerte: su desempeño fue calificado como compatible con los objetivos del gobierno. La jugada, claro, abrió un avispero de críticas sobre la transparencia y la injerencia política en Comodoro Py. Desde Balcarce 50 se mantienen firmes, repitiendo que la discrecionalidad no es un capricho, sino un atributo constitucional. Lo cierto es que, con esta interpretación, el presidente se sentó a la cabecera de la mesa donde se decide quién sigue impartiendo justicia y quién se va a casa.
¿Qué significa la discrecionalidad presidencial en este contexto?
Es la facultad que tiene el presidente para decidir, sin normas fijas, si mantiene o retira a un juez que alcanza los 75 años.
¿Por qué se removió a Irurzun y se extendieron los mandatos de Mahiques y Pesino?
El gobierno indicó que la decisión se basó en la evaluación discrecional del presidente según cada caso.
¿Existe un procedimiento legal para estas decisiones?
No hay un proceso automático; la Constitución delega al presidente la discreción para estos nombramientos.