La cábala porteña es un término popular que hace referencia a la tradición de asociar números de la lotería con frases o conceptos que reflejan la experiencia y la cultura local de Buenos Aires. Esta práctica se originó en la década de 1990, cuando los jugadores comenzaron a usar dichos y refranes para identificar los números más atractivos o “afortunados” durante los sorteos.
En la cábala porteña, el número 36 se interpreta como «El castigo». Se cree que aquellos que aparecen con este número en el sorteo están sometidos a una especie de “castigo” por sus decisiones, y que su aparición puede estar vinculada a momentos de reflexión o disciplina dentro de la vida de los jugadores.
La interpretación del número 36 como «El castigo» no influye en el resultado de la lotería, ya que los sorteos son completamente aleatorios. Sin embargo, la tradición añade un elemento de narrativa y conversación entre los jugadores, lo que enriquece la experiencia social del juego.