La Luna mueve ficha hoy en tu zona de estatus y te choca de frente con Venus, marcando un cortocircuito bravero entre lo que rendís en la oficina y lo que te pide el cuore. ¿Ves? Che, Virgo, basta de querer microgestionar hasta el último milímetro de la planilla de Excel o del informe anual. Venís con la manija del perfeccionismo al palo, revisando cada coma como si la vida se te fuera en un balance contable (qué manera de complicarte). Pará la pelota. No te pongas el sayo de fiscal general de la familia ni le busques el pelo al huevo a ese colega que hace lo que puede. Ojo con la causticidad en la lengua, porque esa crítica filosa que creés constructiva hoy cae como patada al hígado y te puede dejar más solo que Adán en el Día de la Madre. Aflojale al chicote. Si te metés en discusiones de pasillo por pavadas, vas a terminar revoleando los papeles por el aire. Mejor dedicate a cerrar ese trámite pendiente que te tiene las tarlipes por el suelo desde el invierno pasado. Menos pulgas, más cintura.