El cielo de este lunes arranca cruzado de punta a punta. Marte y Urano se meten de prepo en tu casa cuatro y te dejan ese departamento en Caballito hecho un polvorín de cajas, cinta scotch y mugre de mudanza. Venís midiendo cada baldosa con regla, exigiendo orden milimétrico a los tuyos y criticando hasta cómo acomodan los libros en la biblioteca. ¿Para qué? Aflojá un cambio antes de terminar comiendo un sándwich de milanesa rancio frente a la tele apagada. No rompas lo que tanto te costó armar por una boludez estética. Cuidá los vínculos familiares de tus ataques de furia y frená la cabeza un segundo. Los números 12, 28 y 44 marcan el pulso. Soltar el control no es perder, es sobrevivir con dignidad. Si querés que el hogar funcione, perdoná el error ajeno.