Hay un aspecto que pocos ven: Urano tocando la Luna. Ese cimbronazo cruza derecho la casa de los vínculos, querido taurino. No esperes la calma de una siesta en Villa General Belgrano cuando el cielo ruge distinto. ¿Viste cómo tu paciencia, esa que cultivás como el mejor bife de chorizo al punto, se te da vuelta si insistís con la misma receta de amor? Cambiá de once y escuchá antes de trancar. Cuidado con creerte el dueño de la verdad absoluta frente a tu pareja. Esa soberbia terca te deja solo en la banquina. Aflojá el freno de mano. Los astros no te piden una revolución imposible, pero sí una cuota mínima de flexibilidad para no romper lo que tanto costó armar. Anotá los números 08, 44 y 79 para andar con los ojos abiertos. Movete.