Arranca el lunes con el cielo patas arriba: la Luna y Venus chocan de frente y te sacuden esa modorra de la oficina que arrastrabas. Para vos que preferís la paz de una sobremesa larga con amigos antes que las reuniones de directorio, la casa de la profesión se pone picante. ¿Cansado de caretearla? No te encierres en tu caparazón. El toro pampeano hoy saca los trapitos al sol frente al jefe (y mirá que no hay alfombra que alcance para esconder semejante polvareda). Frená la pelota un cacho. Las exigencias de arriba te van a pesar como bolsa de cemento si pretendés seguir haciendo todo a tu ritmo. Buscate un aliado en esa gerencia antes de que sea tarde. Cuidado con mandar un mail cruzado por pura soberbia; después no hay disculpa que valga para arreglar el entuerto. Aflojá la mandíbula, caminá por el bajo y dejá que los demás corran un rato. Anotá: los números 4, 18 y 76 te marcan la cancha para que no te pasen por arriba.