Con Urano en trígono con la Luna esta semana, la Casa 7 se alborota como la avenida Corrientes un sábado a la madrugada. ¿Te vas a hacer el distraído con ese vínculo que pide pista urgente? Aflojale un cacho a la pulcritud estética y bancate el bondi del caos de una vez por todas. Las parejas no son cuadros de museo para admirar desde la vereda de enfrente; se pudren, se arman, transpiran. No firmes contratos apurados ni aceptes invitaciones por compromiso social si después vas a poner cara de traste toda la noche. ¿Para qué prometés lo que sabés que no vas a cumplir? Ponete las pilas con tus verdaderas prioridades afectivas. Los astros te exigen cortar con la diplomacia berreta y decir la verdad aunque duela más que pisar un rincón de la cama a oscuras (qué dolor, por favor). Agarrá el teléfono y mandá de una vez ese audio que venís pateando desde el domingo pasado. Cortá la especulación mental y tirate a la pileta. Los números 8, 22 y 44 te marcan que ese equilibrio perfecto era una mentira piadosa que ya no te sirve para nada.