El Sol mueve ficha hoy y se cruza de brazos frente a Marte, sacudiendo ese escenario de la casa siete donde tu pareja exige luces propias. Venís acostumbrado a ser el único número puesto en todas las marquesinas, pero la otra persona hoy patea el tablero. ¿Te pensabas que iba a durar para siempre? Esto no es una crisis pasajera: es una pulseada brava por el protagonismo afectivo. Ojo con esa soberbia porteña que te sale tan natural cuando te arrinconan. Si atendés el teléfono con ironía vas a prender fuego un vínculo que tardaste meses en armar. Bajá tres cambios antes de entrar a esa reunión de consorcio o de discutir por quién paga la cena en el bodegón de siempre. Escuchá más, gesticulá menos y dejá que el otro también tenga su minuto de fama sin que te robe el sueño. No todo pasa por tu brillo personal, muchacho. Los números 19, 44 y 88 te recuerdan que ceder un poco el centro de la escena a veces es la única forma real de ganar el partido entero.