Venus mueve ficha hoy y esa verborragia típica tuya se choca de frente con la estructura rígida de Saturno en la octava casa. No te hagas el vivou hablando de más para esquivar el bulto, Géminis. Esta semana te pide ajustar cuentas, revisar papeles viejos y arreglar ese quilombo financiero que dejaste colgado en el resumen de la tarjeta. Pará la pelota un segundo. ¿Cambiar de opinión cada cinco minutos te parece una estrategia seria cuando hay compromisos firmados de por medio? Cuidado con prometer lo que no vas a cumplir porque la factura te llega rápido y sin escalas. La transformación real duele un poco y no sale por arte de magia (nadie se hace el distraído con esto). Poné los puntos sobre las íes en ese trámite que te quita el sueño. Un café amargo en la esquina de Corrientes y Esmeralda te va a aclarar el panorama mejor que cualquier charla filosófica de sobremesa. Anotate estos dígitos para arrancar: la suerte viene por el lado del 12, el 45 y el 88. Dejá de dar vueltas de una buena vez y hacete cargo.