Con Mercurio en trígono con Júpiter en tu propia casa, el 2026 arranca con una verborragia inusual que te salva de más de un apuro en la oficina. ¿Te creés el dueño de la verdad absoluta solo porque armaste un argumento brillante tomando un café en Tortoni? Frená la moto antes de prometer lo que no vas a cumplir. Esa manía tuya de arrancar tres proyectos distintos y no terminar ninguno se paga caro en septiembre. Anotá bien: la improvisación tiene un límite estricto. Buscate un socio más estructurado que te baje a tierra cuando te pises con tus propias palabras. El eclipse de invierno te sacude la modorra mental y te obliga a elegir un solo camino. ¿Realmente sabés de todo porque leíste dos hilos en la red? Cuidado, el chanta siempre cae por su propio peso. Si te invitan a firmar contratos a las apuradas, leé la letra chica tres veces antes de dar el OK. Tu capacidad de adaptación es legendaria, pero este año la paciencia ajena se agota rápido.