La ciudad arranca con esa humedad pesada de enero que te pega la camisa a la espalda mientras hacés tiempo para el bondi. Con Plutón apretando a Mercurio en tu octava casa, los atajos se terminan para vos, querido chivo. No busques excusas baratas porque se vienen meses de limpiar cuentas viejas, herencias emocionales que ya huelen a podrido y contratos firmados con culpa. Cuidado con creerte el dueño absoluto de la verdad en la oficina. Hay un jefe o un socio dispuesto a plantarte bandera si seguís con esa soberbia de burócrata viejo. ¿Nadie te regala nada? Es cierto. Pero tampoco te mates pensando que el sacrificio silencioso te vuelve un mártir. Soltá esa manía de cargar con la mochila ajena en el subte B a las ocho de la mañana. No firmes nada a las apuradas este trimestre. Revisá cada cláusula chica con lupa. Con la paciencia de hormiga que te caracteriza, hacé lugar para lo nuevo barriendo los escombros de lo que ya no sirve. Menos planillas Excel y más intuición visceral, carajo.
♑ Capricornio — Este año
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