Hay un aspecto que pocos ven: Saturno tocando Plutón. Y claro, te sacude el espejo justo en la jeta, carnero. Venís con esa furia de querer pasar la vida a topadora, corriendo siempre para llegar primero a la meta, como si te persiguiera el bondi de la 60 en hora pico. ¿Para qué tanta prisa? Esa impaciencia crónica te juega en contra. No pises el acelerador si enfrente hay una pared de cemento armado. Saturno te pide bajar un cambio con los caprichos de nene malcriado. Plutón te obliga a revisar qué miedos ocultás bajo esa coraza de tipo duro que no le teme a nada. Ojo con mandar todo al tacho por un arrebato de orgullo mal entendido. Este 2026 no se gana gritando más fuerte ni rompiendo puertas a patadas. Hacé silencio. Escuchá el crujido de tus propias estructuras. Nadie sobrevive a este cielo jugando al llanero solitario, hermano. Bajá el copete, aceptá que hay batallas que no podés ni debés ganar solo, y replanteate esa sociedad comercial que te viene quitando el sueño hace meses. Menos impulso, más estrategia. Anotate esto antes de que arranque marzo.