Mercurio en trígono con Júpiter se acopla directo a tu casa diez de la profesión y te sacude el tablero financiero de una manera que ni vos te esperabas. Olvidate de los plazos fijos tradicionales y de seguir la corriente de la city. Tu cabeza innovadora capta antes que nadie por dónde viene la mano. Pero ojo: no patines los ahorros de toda la vida en esa criptomonedas dudosa que te recomendó un militante libertario en Twitter. El momento exige audacia con red de contención. ¿Tenés que renegociar honorarios? Presentá ese proyecto vanguardista que venís guardando en el cajón sin pedir permiso a nadie. No te hagas el revolucionario con la guita ajena (tampoco te pongas a financiar proyectos comunitarios si todavía debés la tarjeta). La clave pasa por monetizar tu excentricidad antes que los demás te roben la patente. Anotá los números veintidós, cuarenta y ocho y setenta y nueve para tentar a la suerte con moderación.