El tango más amargo de Discépolo: un grito de soledad y desengaño sobre el mundo que da la espalda a quien cae.
Yira yira (1930) es uno de los tangos más desgarradores y filosóficamente intensos de la historia, compuesto por Enrique Santos Discépolo en el contexto de la gran crisis mundial del 29. "Yirar" en lunfardo significa vagar sin rumbo, andar sin destino. La letra pinta con crudeza la indiferencia del mundo ante el sufrimiento ajeno: "Cuando la suerte que es grela, fayando y fayando te largue parao, cuando estés bien en la vía, sin rumbo, desesperado..." Es un tango de derrota total, que sin embargo genera una catarsis liberadora al nombrarlo. Discépolo lo escribió en plena crisis personal y lo dedicó a "los que sufren en silencio".
Preguntas frecuentes
¿Qué significa "yira yira" en lunfardo?
"Yirar" significa vagabundear, andar sin destino fijo. El título expresa la acción de quien vaga por la vida sin norte, caído y abandonado por todos.
¿En qué contexto escribió Discépolo Yira yira?
En 1930, el año de la gran crisis económica mundial y del primer golpe de estado en Argentina. Discépolo vivía en un momento de quiebre personal que resonaba con el quiebre social.
¿Por qué Discépolo es el filósofo del tango?
Porque sus letras trascienden la anécdota amorosa para reflexionar sobre la condición humana, la hipocresía social y la soledad. Cambalache, Yira yira y Uno son tangos filosóficos disfrazados de canciones populares.
¿Qué otros tangos compuso Discépolo?
"Cambalache" (1934), "Esta noche me emborracho" (1928), "Uno" (1943) y "Confesión" son sus otras obras maestras. Cada una es un retrato distinto de la miseria humana con melancolía y humor negro.