Apertura
La cámara se desliza sobre la costa de Mar del Plata, el sol se levanta sobre un horizonte que parece no terminar nunca. Esa imagen es un guiño a la inmensidad del viaje de Odiseo, pero también una afirmación de por qué esta película importa: nos invita a reflexionar sobre la travesía interior que todos hacemos cuando la vida nos saca de la zona de confort. ¿Qué harías vos si tu hogar estuviera a la deriva?
En la Argentina de hoy, donde la migración y la búsqueda de estabilidad son temas de conversación constante, la historia del héroe que lucha por volver a su hogar resuena con una fuerza inesperada. La película "La Odisea" sigue a Ulises, interpretado por Joaquín Furriel, tras la caída de Troya. Con la mirada fija en Ítaca, él y su tripulación navegan por mares que no son sólo geográficos, sino también psicológicos.
Sinopsis (sin spoilers)
Cada isla que descubren encarna una tentación o un miedo contemporáneo: la adicción a la tecnología, el poder de la fama, la presión de los deberes familiares. La película se sustenta en diálogos escuetos y en una estética que combina el realismo de la fotografía de campo con toques de fantasía, logrando que lo mítico se sienta cercano. Tenés que verla para entender por qué.
Contexto
Estrenada en 2023, la película dividió al público y a la crítica. Algunos la celebraron como una reinterpretación audaz de la épica clásica, mientras que otros la tacharon de pretenciosa y de alejarse demasiado del texto homérico. La controversia se intensificó cuando el director, Alejandro Montiel, declaró en una entrevista que había optado por usar la narrativa de la odisea como metáfora de la crisis de la tercera edad en la sociedad argentina. Esa postura provocó debates en los programas de televisión y en los foros de cine independiente. ¿Pero qué pasa cuando la gente se pone a hablar de algo que no entiende del todo?
Un detalle de producción que rara vez aparece en los resúmenes de Wikipedia es que la escena de la tormenta en el Estrecho de Bósforo fue filmada en la costa de Bahía Blanca usando una cámara RED Komodo de 6K. El equipo dejó que el viento natural soplara sin filtros, lo que generó una textura de agua y espuma que la post-producción apenas tuvo que retocar. Esa decisión de apostar por la luz y el clima auténticos le dio a la película una crudeza visual que muchos críticos señalaron como su mayor virtud. Podés ver el esfuerzo que hubo detrás de cada plano.
El guión, escrito inicialmente como un poema épico por la guionista María Soledad, fue transformado en formato de guion por el propio Montiel. Esta raíz poética explica por qué los diálogos a veces fluyen como versos y por qué la película mantiene una musicalidad que la distingue de otras adaptaciones. La película es un viaje, no un destino.
Por qué verla hoy
Aunque han pasado tres años desde su estreno, "La Odisea" envejeció bien porque sus temas son atemporales. La presión de volver a un lugar que ya no es el mismo, la lucha contra los fantasmas del pasado y la necesidad de redefinir la propia identidad siguen siendo relevantes. La película ofrece una mirada sincera al proceso de creación artística en una Argentina que intenta equilibrar la tradición literaria con las exigencias del mercado global. Sabés que hay algo especial en una película que puede hacerte reflexionar sobre tu propia vida.
Verla hoy significa reconocer que, aunque el mundo cambie, la necesidad de encontrar un puerto seguro sigue latente. La película no solo recrea una historia antigua; la traslada al presente, invitándonos a preguntar: ¿qué harías vos si tu hogar estuviera a la deriva? La respuesta, como la del propio Ulises, está en la resistencia, la astucia y la capacidad de escuchar la propia voz interior. No hay una sola respuesta, pero la película te hace querer encontrar la tuya.





