La ciénaga (2001), opera prima de Lucrecia Martel, es una de las películas latinoamericanas más importantes del siglo XXI y el inicio de la llamada "trilogía salteña" de la directora. Ambientada en una casa de campo en Salta durante el verano, retrata el ocio, la decadencia y las tensiones no resueltas de dos familias de clase acomodada. Sin trama convencional, la película construye su poder a través de atmósferas, silencios y relaciones cruzadas entre adultos y niños. Obtuvo el Alfred Bauer Prize en la Berlinale 2001 y fue elegida por los críticos como una de las mejores películas latinoamericanas de los últimos 25 años. Martel se consolidó como una de las directoras más importantes del mundo contemporáneo.





